Gualeguaychú: Una carrera contra el reloj por la vida en el Hospital Centenario

Mariana Ramírez, referente de CUCAIER, detalla el complejo operativo de la segunda ablación del año en la ciudad, un proceso que movilizó a más de 100 personas y permitirá salvar o mejorar la calidad de vida de cinco pacientes en lista de espera.

El Hospital Centenario fue escenario de un nuevo acto de solidaridad y profesionalismo médico. Bajo la coordinación del CUCAIER (Centro Único Coordinador de Ablación e Implante de Entre Ríos), se llevó a cabo la segunda ablación multiorgánica de 2026 en Gualeguaychú. Este procedimiento, definido como una "carrera contra el reloj", no solo destaca por su complejidad técnica, sino por el profundo valor humano que lo inicia: el respeto a la voluntad de donar.

La voluntad y el marco legal: El primer paso

Todo proceso de donación comienza con el apoyo de la familia en un momento de duelo extremo. Mariana Ramírez explica que, si bien la ley argentina establece que toda persona mayor de 18 años es donante a menos que haya expresado lo contrario, el rol del CUCAIER es de acompañamiento.

"Nos acercamos a la familia desde un marco de sumo respeto, empatía y acompañamiento. Es el momento en que pueden pensar en otras personas y darles una segunda oportunidad", señala Ramírez.

El trabajo de educación es clave para que las familias conozcan la voluntad de sus seres queridos de antemano, aliviando el peso de la decisión en el momento del fallecimiento.

Un operativo de alta complejidad: Más de 100 personas involucradas

Un operativo multiorgánico es un engranaje de precisión donde participan más de 100 profesionales. No se trata solo del equipo médico; la logística involucra a:

  • Personal sanitario del Hospital Centenario y las unidades de CUCAIER en Paraná y Gualeguaychú.
  • Emergencias sanitarias, policía y bomberos.
  • Personal de aeropuertos y pilotos.

La urgencia está dictada por el tiempo de isquemia: el lapso que un órgano puede estar fuera del cuerpo humano antes de ser trasplantado. Por ello, los traslados suelen ser aéreos y todos los equipos médicos del país deben coincidir en el quirófano en un mismo momento.

Desafíos de infraestructura: El problema de la pista de aterrizaje

A pesar del éxito del operativo, Ramírez destacó una limitación logística crítica en la ciudad: el estado de la pista de aterrizaje de Gualeguaychú.

Debido a que la pista local no está en condiciones, un vuelo proveniente de Buenos Aires debió aterrizar en Concordia, completando el tramo restante por vía terrestre. Esta complicación añade tiempo innecesario a un proceso donde cada minuto cuenta para la viabilidad de los órganos.

Entre Ríos: Líder en solidaridad nacional

La provincia continúa destacándose por su compromiso con la donación. En lo que va de 2026, Entre Ríos ya ha registrado 11 donaciones multiorgánicas, situándose por encima de la media nacional.

"Estamos muy contentos porque este es el segundo operativo en Gualeguaychú en lo que va del año. Vemos reflejado un sistema de salud comprometido, no solo en hospitales públicos como el San Martín de Paraná o el Centenario, sino también en instituciones privadas", afirmó la referente.

¿Quiénes pueden ser donantes?

Ramírez aclaró que no todos los fallecimientos permiten la donación de órganos. Para que esto ocurra, el deceso debe producirse bajo criterio neurológico (muerte encefálica) dentro de una unidad de terapia intensiva, lo que permite el mantenimiento artificial de los órganos.

Las causas más comunes son:

  1. Accidentes Cerebrovasculares (ACV) y aneurismas.
  2. Traumatismos craneales severos (accidentes de tránsito o laborales).
  3. Ahogamientos.

Además, destacó que hoy la edad no es un límite estricto. Gracias a los "donantes de criterios expandidos", personas de más de 70 años con buenos hábitos de salud pueden ser donantes, brindando oportunidades a pacientes que antes quedaban fuera de las listas de espera.

Conclusión: La empatía como motor

El mensaje final de CUCAIER es una invitación a la reflexión: es mucho más probable que nosotros o un familiar necesitemos un trasplante a que terminemos siendo donantes reales. Informarse, educarse y manifestar la voluntad de dar vida es el acto de mayor empatía que una sociedad puede ejercer.



Autor: JAVIER VILABOA

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