Carmelo Sosa, un entrerriano que cambió el volante por el comercio exterior, relata cómo transformó una visión personal en una empresa líder. Hoy, su marca de "padrón uruguayo" —producida en Brasil— conquista a los jóvenes y se codea con los gigantes en las góndolas de todo el país.
Para muchos, el mate es una costumbre inamovible, pero para Carmelo Sosa fue la puerta de entrada a un sueño empresarial que desafió la lógica del mercado. Oriundo de la costa del Uruguay y ex chofer de colectivo, Sosa se convirtió en el primer importador individual en traer al país la yerba mate Rei Verde, un producto que hoy es tendencia absoluta entre deportistas de élite y las nuevas generaciones.
La historia no fue un éxito de la noche a la mañana. "Yo soy chofer de colectivo, soy entrerriano y el contacto con Uruguay es permanente", explica Carmelo. Al observar que sus compañeros consumían una yerba de molienda diferente —el famoso padrón uruguayo (tipo PU1), más intenso, de color verde vibrante y sin palo—, detectó una oportunidad de negocio que el mercado local no estaba cubriendo.
Lejos de improvisar, Sosa se preparó: mientras seguía al volante, cursó la carrera de Comercio Exterior. En 2017 lanzó sus primeros embarques, pero la devaluación de 2018 casi termina con su proyecto. "Me quedé en el camino con la primera marca, pero no me quedé quieto. Me fui a Brasil a buscar el origen real de la calidad", recuerda.
Sosa viajó hasta Erechim, en Rio Grande do Sul (Brasil), el corazón productivo de Rei Verde. Allí se encontró con el escepticismo de los productores brasileños, quienes veían a Argentina como un mercado blindado por los "monstruos" correntinos y misioneros.
"Ellos no creían; decían que era imposible entrar con una yerba sin palo en la tierra de la yerba con palo. Les hice ver que el paladar estaba cambiando, creyeron en mí y empezamos con pequeños embarques de 5 o 10 toneladas", relata el emprendedor. El secreto estaba en el suelo arcilloso de la región, que permite una hoja con más nutrientes y un sabor que no se "lava" fácilmente.
El verdadero salto ocurrió en 2020. Con el consumo de mate individual triplicado por la pandemia, los argentinos empezaron a buscar yerbas que duraran más tiempo en el termo. Rei Verde, con su molienda fina, era la candidata ideal.
Sin embargo, el espaldarazo definitivo llegó desde el predio de la AFA. "El nicho de los jugadores de la Selección, con Messi a la cabeza, es el que propaga el producto", señala Sosa. En el Mundial de Qatar 2022, las imágenes de los baúles de la Selección cargados de yerba —donde Rei Verde ya se había filtrado entre las marcas tradicionales— dispararon la demanda. Hoy, los jóvenes de entre 15 y 29 años representan el núcleo duro de sus clientes, buscando ese "estatus" y sabor que eligen sus ídolos.
A diferencia de las marcas tradicionales, Rei Verde apuesta por una segmentación clara basada en el origen de la hoja y el tiempo de estacionamiento natural:
| Variedad | Características Técnicas | Público Objetivo |
|---|---|---|
| Amarilla (Tradicional) | Padrón PU1 (sin palo), molienda fina y verde. | Consumidor habitual de estilo uruguayo. |
| Negra (Premium) | 3 años de estacionamiento, hojas de monte nativo. | El especialista que busca un sabor complejo y suave. |
| Roja (Exportación) | Padrón argentino (con palo) pero calidad premium. | Quienes prefieren lo clásico pero con estándar de exportación. |
| Orgánica | Certificada, sin agrotóxicos y artesanal. | Consumidores conscientes y del sector eco-friendly. |
| Tereré | Molienda gruesa y resistente al agua fría. | Público adolescente y joven en temporada de verano. |
Llegar a las góndolas de Jumbo, Disco y Vea no fue tarea sencilla. A Sosa le llevó un año de negociaciones técnicas para demostrar que una marca importada podía tener rotación masiva. "Las góndolas no son elásticas y todo el mundo quiere estar ahí", afirma.
La clave fue el marketing digital: los clientes ya pedían la yerba en los estantes antes de que llegara. Hoy, con un depósito estratégico en Gualeguaychú y una logística que conecta Brasil con Argentina en apenas una semana recorriendo 800 kilómetros de frontera, Carmelo Sosa mira hacia el futuro.
"El espíritu de Rei Verde es estar con novedades permanentes. Pasé de manejar un colectivo a manejar una logística internacional, pero la esencia es la misma: saber hacia dónde va la gente", concluye con orgullo el entrerriano que "uruguayizó" el mate de los argentinos.
