Con 61 expositores y una fuerte apuesta por la capacitación, el evento cerró su tercera edición en los Galpones del Puerto, reafirmando su rol como motor de desarrollo local y regional.
El pasado fin de semana, los Galpones del Puerto de Gualeguaychú fueron el epicentro del talento regional con la realización de la III Expo Codegu. El evento, organizado por la Escuela para el Desarrollo de la Corporación del Desarrollo (CODEGU), reunió a 61 stands de emprendedores de la ciudad y de diversos pueblos y aldeas que integran la microrregión, consolidándose como un espacio clave para el intercambio comercial y el crecimiento profesional.
Esta tercera edición trajo consigo una novedad destacada: el rol activo de los expositores. Más allá de la clásica exhibición de productos, la organización propuso un ciclo de masterclasses donde los propios emprendedores tomaron el escenario para compartir su know-how.
"Nos sorprendió gratamente que el público dejara de recorrer los stands para detenerse a escuchar cómo elaboraban sus productos. Desde la fabricación de trufas hasta alfajores de miel, los emprendedores se animaron a enseñar técnicas y tips", señaló el Cr. Rodrigo Almeida, capacitador de la Escuela para el Desarrollo.
Un caso emblemático fue el de la histórica panadería Ceferino, de la localidad de Urdinarrain. "Es una empresa familiar con mucha antigüedad y experiencia, pero que ahora, de la mano de las nuevas generaciones, está dándole una 'vuelta de tuerca' a su negocio. Verlos animarse a mostrar su trabajo en vivo, superando los nervios iniciales, es el reflejo de lo que buscamos lograr", agregó Almeida.
Si bien el talento técnico para fabricar productos es sobresaliente, desde la Escuela para el Desarrollo detectaron que la principal falencia de los emprendedores suele estar en la gestión administrativa.
"El emprendedor sabe muy bien cómo elaborar su producto; lo ha probado y perfeccionado durante años. Nuestra labor, a través de las clínicas de capacitación, es asistirlos en la parte contable, en la estructura de costos y en las estrategias de mercado. Muchos temen poner un precio real a su producto porque no tienen claro a quién le venden o cómo posicionarse", explicó el Cr. Almeida.
El objetivo final de esta incubadora es claro: acompañar a los microemprendedores para que logren escalar, alcancen su madurez comercial y, eventualmente, estén en condiciones de demandar mano de obra.
La Expo es solo una parte de la "punta del iceberg". Durante todo el año, la Escuela para el Desarrollo mantiene una comunidad activa de más de 300 emprendimientos. El programa de capacitación es constante e incluye:
¿Querés potenciar tu emprendimiento? Aquellos interesados en formar parte de la comunidad o acceder a las capacitaciones pueden ponerse en contacto con la Escuela para el Desarrollo:
"No somos conformistas. La expo estuvo muy bien, pero el año que viene va a estar mejor", concluyó Almeida, reafirmando el compromiso de la institución de seguir transformando el potencial local en empresas sólidas.
