Tras equipar a 82 instituciones de Entre Ríos con antenas satelitales, el creador de contenido acusó a la Departamental de Escuelas de bloquear la entrega en el departamento. Mientras la funcionaria Marta Landó argumenta la falta de trámites y el resguardo de menores, el entrerriano niega haber exigido filmar a los alumnos y apunta a un posible conflicto de intereses local.
El proyecto solidario “Puebleando” liderado por el influencer entrerriano Bruno Stoa junto a Cesar Augusto Engelmann (de Alemanos Regionales) sumó un tenso capítulo en el departamento Gualeguaychú. La iniciativa privada, que consiste en entregar e instalar antenas de la empresa Starlink en escuelas rurales sin conectividad, chocó con la negativa de las autoridades educativas locales, desatando un fuerte cruce mediático y un descargo que se volvió viral en redes sociales.
Hasta la fecha, el equipo lleva recorridas más de 80 instituciones en departamentos como Colón, Villaguay, Feliciano, Chajarí y Federal, financiando los equipos mediante donaciones de seguidores y empresas locales. Sin embargo, al intentar concretar la entrega en las Escuelas N° 85 y N° 39 de Gualeguaychú, el proceso fue cancelado a último momento.
"En 82 escuelas que llevamos visitadas nunca tuvimos ningún tipo de problema. Al ser en carácter de donación no requiere una instalación profesional ni nada raro; es simplemente entregar una herramienta donde no hay ninguna comunicación y que hasta puede salvar una vida", explicó Stoa.
Versiones encontradas y acusaciones
La controversia escaló tras los dichos de la directora de la Departamental de Escuelas de Gualeguaychú, Marta Landó, quien justificó la medida argumentando que no se presentó una nota formal solicitando la donación y acusó a los impulsores del proyecto de exigir filmar a los alumnos para crear contenido. "Aparentemente les dijeron que sin video no habría donaciones. Se aceptaba la donación, pero los menores no podían ser filmados", sostuvo la funcionaria, añadiendo que las escuelas reciben servicio mediante un convenio entre el CGE y ENERSA, aunque admitió que la cobertura no alcanza a la totalidad.
Por su parte, el creador de contenido desmintió categóricamente la versión oficial respecto a la filmación de los alumnos:
"Enfáticamente no filmamos a los chicos, lo descarto totalmente. Incluso cuando tienen permiso no lo hacemos porque no nos gusta generar contenido mostrando pobreza o vulnerabilidad. Lo que nos interesa es ayudar. Si alguien nos dice que los nenes no pueden filmarse, no es ningún impedimento para entregar la antena", remarcó.
Asimismo, Stoa sugirió que detrás del freno a la donación podría existir un trasfondo comercial o burocrático, señalando haber recibido mensajes de vecinos del departamento que alertaban sobre presuntos conflictos de intereses con proveedores locales de internet.
Una red solidaria sostenida por la comunidad
Más allá del trago amargo en Gualeguaychú —donde Stoa confirmó que logró entregar de forma particular una antena en Paraje Las Piedras—, el influencer remarcó las severas deficiencias que atraviesan los establecimientos rurales del interior entrerriano, donde la falta de conectividad complica desde la carga de asistencia docente hasta la gestión administrativa básica.
Además de conectividad, la interacción con la audiencia de redes sociales ha permitido canalizar donaciones de bombas de agua, heladeras, cocinas y arreglos edilicios ejecutados por voluntarios. "Las escuelas rurales se mantienen en pie gracias al esfuerzo de los padres y las cooperadoras. Nosotros tenemos las antenas listas en San José; si mañana nos llaman para resolver el malentendido, las entregamos en el acto", concluyó.
