Con apenas 18 años, el futbolista de Central Larroque dio un paso importante en su crecimiento al entrenar en un camp en Nordelta. Con los pies sobre la tierra, apuesta al esfuerzo, el estudio y la disciplina como pilares de su camino.
El fútbol suele empezar como un juego. Pero en algunos casos, se transforma en destino. Para Santiago Menescardi Vaskof, ese punto de partida tuvo nombre propio: el Mundial 2014 de la FIFA. Tenía entre 4 y 5 años cuando quedó atrapado por la pelota. Desde entonces, no se soltó más.
El recuerdo es claro: su papá llevándolo en moto a Central Larroque. Allí comenzó una historia que hoy lo encuentra formando parte del plantel de Primera y Sub 21 del club, consolidándose paso a paso y con una idea firme: crecer sin apurarse.
“Siempre lo tomé con calma, disfrutando”, asegura. Una frase que resume su forma de transitar el fútbol, con madurez y conciencia.
Un crecimiento integral
Lejos de enfocarse solo en lo técnico, Santiago destaca su evolución en tres aspectos fundamentales: lo físico, lo futbolístico y lo mental. “Son muchas cosas las que estoy trabajando”, reconoce, entendiendo que el desarrollo de un jugador va más allá de lo que se ve en la cancha.
Esa mentalidad fue clave para afrontar una experiencia distinta: su participación en el Camp Scholarship realizado en Nordelta, donde entrenó durante tres días en un entorno de alta exigencia.
“La diferencia está en la técnica, pero en el interior se juega con más pasión y garra. Eso le gana a todo”, afirma, dejando en claro su identidad y raíces.
Durante su estadía, combinó entrenamientos intensos con sus estudios, reafirmando otra de sus prioridades: la formación académica.
Cabeza fría, sueños grandes
A pesar de los avances, Santiago mantiene una postura equilibrada. Se define como una persona tranquila, agradecida y con los pies sobre la tierra. “La presión está, pero la uso como motivación”, explica.
Su objetivo es claro: llegar a jugar en Club Atlético River Plate y vestir la camiseta de la Selección Argentina. Sin embargo, no pierde de vista un aspecto clave: “Siempre estudiando, es primordial tener un título que respalde”.
El valor del entorno
En su camino, reconoce el acompañamiento de su entorno como un factor determinante. Familia, amigos y su pareja forman una base fundamental en su crecimiento, tanto dentro como fuera del fútbol.
Además, destaca a personas que marcaron su recorrido: Charly Pérez, Augusto Lonardi, Kevin Olivera, Milton Maciel, Edu Rothermel, Lauti Viale, Gastón Paolompini, Mauri Londra y Juampi Korell, entre otros. Referentes que, desde distintos lugares, aportaron a su formación.
Un mensaje para los que vienen
Con la mirada puesta en el futuro, Santiago también piensa en quienes siguen sus pasos en Larroque. Su mensaje es claro y directo:
“La disciplina mata talento. Cualquiera de Central puede estar en un grande”.
Una frase que sintetiza su filosofía y deja una puerta abierta para las nuevas generaciones.
