"Para ver el beneficio, hay que hacer un esfuerzo": Jonatan Ríos detalla el avance de las obras en Boulevard Pedro Jurado

El Director de Articulación Operativa de Gualeguaychú analizó los desafíos técnicos de la repavimentación integral, la gestión del tránsito pesado y el rol clave de la planta asfáltica municipal en una obra que demanda una inversión de 1.200 millones de pesos.

Llevar adelante una obra de infraestructura en el corazón de una ciudad en movimiento nunca es una tarea sencilla. El Boulevard Pedro Jurado no es la excepción: se trata de una arteria vital que conecta barriadas populosas, zonas comerciales, estaciones de servicio y la propia terminal de ómnibus. El Ingeniero Jonatan Ríos, Director de Articulación Operativa de la Municipalidad de Gualeguaychú, brindó detalles sobre el estado actual de los trabajos y respondió a las inquietudes de los vecinos sobre los tiempos y la logística de la obra.

Un gigante logístico: Convivir con el tránsito pesado

El flujo constante de vehículos, que comienza a las 6:30 de la mañana, es el principal reto. Según Ríos, no se trata solo de autos particulares: "Tenemos mucho transporte pesado, zona de corralones, depósitos y talleres. Para ver el beneficio mayor hay que hacer un esfuerzo; sé que molesta la entrada de garaje cortada o los agentes de tránsito, pero es la única manera de realizar la reparación estructural".

A diferencia de las grandes metrópolis donde las tareas suelen realizarse de noche, el ingeniero explicó que, en el ámbito estatal local, la diagramación nocturna es compleja y se reserva para casos críticos como el puente. En el boulevard, la prioridad es mantener el tránsito habilitado, aunque sea de forma más lenta, para no asfixiar la circulación de la zona oeste.

Debajo del asfalto: Las sorpresas de una ciudad antigua

Uno de los puntos más reveladores de la entrevista fue el estado del suelo al remover las capas viejas. Durante décadas, el boulevard recibió intervenciones de todo tipo (hormigón, brosa, suelo cemento) que hoy complican la linealidad del trabajo.

"Hemos encontrado de todo debajo de la carpeta vieja: caños estructurales bajo lomos de burro, bocacalles con falsos niveles y cordones deformados", señaló Ríos, subrayando que estos imprevistos son "lo normal de una obra urbana" que busca durabilidad a largo plazo.

Tecnología y sello municipal

La obra destaca por el uso de asfalto modificado, un material diseñado específicamente para soportar el alto tránsito y las cargas pesadas sin deformarse prematuramente. Un componente clave en este proceso es la colocación de un geotextil polimérico —una tela negra que se observa antes de la capa final— que actúa como una barrera contra las fisuras que puedan ascender desde la base.

Toda esta producción tiene un sello local: la planta asfáltica municipal, reactivada en octubre de 2025. Ríos destacó que los equipos municipales han logrado una excelente productividad, encargándose del riego de liga y las tareas de refuerzo, mientras que la maquinaria específica para el fresado y bacheo profundo es contratada a privados.

¿Qué sigue para Gualeguaychú?

Con una inversión que ronda los 1.200 millones de pesos, la etapa de refuerzo estructural está llegando a su fin en la mano este, para luego trasladar el grueso de la actividad a la mano oeste.

De cara al futuro, el cronograma municipal no se detiene:

  • Finalización del Boulevard Jurado: Se espera concluir en las próximas semanas, dependiendo de las condiciones climáticas.
  • Plan de 150 cuadras: Una vez liberados los equipos, el foco pasará a la pavimentación de barrios.
  • Conexión vial: Se están finalizando obras hidráulicas en calle Alsina para generar un nuevo acceso desde las Rutas 136 y 20.

Conclusión: Un criterio de uniformidad

Para Ríos, el objetivo es claro: devolverle a la ciudad la calidad vial perdida, pero con criterio técnico. "Si intervengo una calzada asfáltica, resuelvo con asfalto; si es hormigón, con hormigón. No es solo estética, es funcional: los materiales trabajan distinto", concluyó el funcionario, reafirmando el compromiso de una gestión que busca que las obras duren tanto como la gratitud de los vecinos que hoy deben tener paciencia.



Autor: JAVIER VILABOA

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