El apellido Duhalde todavía resuena en la memoria argentina como un resto de otra época, cargado de crisis, poder y televisión en cadena. Sobrina nieta de Eduardo Duhalde, creció lo suficientemente cerca del apellido como para no ignorarlo y lo bastante lejos como para no quedar atrapada en él. Entre pasarelas, estudios de televisión y redes sociales, su figura se arma en otro registro, donde la exposición no tiene que ver con gobernar sino con mostrarse. Leer más
